Marzo, 1200 antes C.
Querido diario:
Hoy, he estado remando ante unas sirenas. Eran mujeres con una cola muy larga y escamosa de pez. Me tuve que poner cera de abeja en los oídos. Mi capitán me contó que los cantos de sirena eran hermosos, como, LA-LA-SOL-MI-RE-te devoraré. Todo lo del día de hoy ha sido increíble, ¡ y fantastiquísimo!
Hermes
AsierPérez